Las habilidades para la gestión en la
negociación de conflictos, cuyo objetivo es establecer las habilidades para negociar
éxitosamente la tarea de conflictos. Se parte que esta es el consecuencia de la
difícil interacción de cinco habilidades: información, responsabilidad, representación,
inspección emocional, y empatía; en base a estos eventuales elementos los
cuales se utilizaron en atención de ministros
y estudios detallados del comportamiento de sus componentes dentro del todo. Sin lugar a mucha disputa, estamos en una
época en la que casi todo se comercia. La negociación se encuentra, sin aislamiento
de los grupos sociales, como una forma de relación indisoluble.
Los países, los gobiernos, las compañías, las
agrupaciones y las personas, almacenan gran parte de su energía en procesos de acuerdo.
La persona se afronta también a convenios periódicos, tales como cuando va a conseguir
una vivienda, o tal vez un carro, o ponerse de acuerdo para pasar un fin de
semana. La convivencia entre de la sociedad reta las pretensiones y insuficiencias
de las personas; lo que beneficia a uno cree molestar a otro, este hecho perturba
nuestra perfil oficial y lo que es más significativo a la concordancia entre
las partes, que deben atender mediante destrezas explícitas para enmendar las dificultades
y mejorar hacia alianzas atrayentes y lo más duraderos posible. Sin lugar a
duda, las pericias de negociación envuelven el uso conveniente de técnicas de información
pues se obtienen habilidades, cualidades y formas de negociación, así mismo
cuando se dispone la disputa, la declaración no verbal como instrumentos para reducir
el ataque y suministrar las relaciones, mitigando en lo posible las emanaciones
negativas cuando el conflicto no ha sido resuelto activamente.
La importancia del presente estudio está
asociada a las confrontaciones humanas inevitables en el proceso de
socialización; la habilidad para enfrentarlas y resolverlas saludablemente es
posible en la medida que se consiga interdependencia positiva de las metas
(Fauvet, 1975, en Munduate, L. y Martínez, J. M, 1998). Para Deutsch (1973),
los conflictos actúan como el motor transformador de la sociedad y el impulso
íntimo de superación. Observamos que los conflictos, desde estos puntos de
vista, son impulsores, por ello no debemos evitarlos sino optimizar las
habilidades que conducen a la eficacia de las medidas pertinentes de carácter
transformador, para lo cual es necesario tener herramientas válidas y
confiables que permitan identificar y predecir el éxito de la gestión durante
la negociación, de esta manera se podrá evitar fracasos que acarrean consecuencias
negativas no sólo para las personas involucradas sino para su entorno. (Hernández, 2008) .
Una vida libre de todo conflicto consiste
en quitarse de encima toda clase de miedos, ansiedades, anhelos deseos e ilusiones
vanas. A menos que haya esa libertad, no
puede el individuo ser su propia luz. Y
quien está lleno de luz: simplemente es la luz misma. Dicha disponibilidad se encuentra ciertamente
al alcance de cualquiera dispuesto a estar suficientemente atento, indagar con
valentía y explorar para comprender toda la confusión que hemos hecho de la
vida.
Nuestra vida contemporánea se ha vuelto
tan superficial, vacía monótona y estúpida que generalmente queremos escapar de
toda su fealdad. Pero es preciso
entender que no podemos huir. Lo que
debemos hacer es comprender todo el movimiento de la vida, y para comprenderlo es vital no rechazarlo,
negarlo ni pretender escapar de él. (Armendáriz, 2003) .
Martha Ardila
Resolver conflictos con éxito depende, básicamente, de la capacidad de regular el estrés y de la capacidad para controlar las emociones. Aprender a resolver los conflictos de manera saludable aumentará la comprensión del otro, generará confianza y fortalecerá la relación, sea del tipo que sea. Pero para poder llegar a la resolución saludable y exitosa del conflicto, es fundamental controlar el estrés y conocerse. Cuando las personas no reconocen sus propios sentimientos y se dejan llevar por el estrés sólo se puede prestar atención a un número muy limitado de emociones. Además, en estas condiciones, las personas no son capaces de entender ni siquiera sus propias necesidades, lo que hará mucho mas difícil comunicarse con los demás. Para resolver con éxito un conflicto, es necesario aprender y practicar dos competencias básicas indispensable: la capacidad de reducir rápidamente el estrés en el momento necesario y la capacidad de seguir estando lo suficientemente cómodo con las propias emociones como para reaccionar de manera constructiva, incluso en medio de una discusión.
ResponderEliminarhttps://www.youtube.com/watch?v=fMTBnmnM3V4
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