Dimensiones en la solución de conflicto...

Dimensión Cognitiva:
La conducta de los sujetos no se encuentra limitada a su expresividad externa, sino que contempla implícitamente un proceso interno (micro personal), una forma particular de conocer y aprender de la realidad y apropiársela. Por ende involucra una forma particular de organizar y relacionar la información de la realidad y construir sus propios conceptos y esquemas. Arbitrariamente a esta dimensión se le ha incorporado tres categorías relacionales que dan sentido al contexto social donde el sujeto interactúa.
Esta dimensión y la forma en que se relaciona con la realidad, promueve y transforma las particulares maneras en que el sujeto actúa de manera individual o colectiva en procesos sociales e institucionales. Se construye a partir de la vivencia pero se reconstituye a partir de la información y conocimientos que se transmiten a través de las tradiciones familiares y comunitarias y las diversas institucionalidades que atraviesan el proceso vital del individuo. Sin pretender ingresar a un enfoque psicologista, es un proceso que permite a los individuos relacionar su yo interior, su vida privada y cotidiana con su contexto social y vida pública, fenómenos que se constituyen inmanentes del propio ser humano.
La cognición se atañe a las formas en que se construye el conocimiento. En consecuencia, al decir de Schutz(1962), constituye una cuestión social, lo que se asume en el marco del paradigma de las representaciones sociales planteadas por Durkheim, que también es una paradigma asumido por la psicología social. Estas son formas complejas de intersección entre lo psicológico y lo social, siendo una manera particular de interpretar la realidad cotidiana Al decir de Berger y Luckman, (1974), son el resultado de los contextos sociales en los que siente, existe y piensa la persona, en un proceso bidireccional en el cual la sociedad construye a la persona y este a la sociedad.
Así pensada, la sociedad y el individuo construyen sus racionalidades, afectos y valores que orientan las formas de sentir, pensar y vivir, expresándose la importancia que se da a lo simbólico como una forma de adueñarse y dominar la realidad circundante, la cual se limita a aquello que ha logrado asimilar. Todo esto nos da una cierta comprensión del mundo con el que interrelacionamos, lo que nos manifiesta comportamentalmente con el mundo, reconocerlo y ser reconocidos, y aportar a la dinamización de cambio de sus contextos sociales.
Para Berger y Luckman, (1974), los sujetos en este fenómeno de construcción social comparten subjetividades, configurando significaciones e interpretaciones, lo que les permite concebir el mundo circundante como uno solo, es decir, de manera similar entre los sujetos que comparten el mismo contexto social; lo que es lo mismo, sentir y pensar la cotidianidad como una “realidad dada”, como una realidad verdadera y normal que le orientan a vivirla de un modo determinado.
Dimensión Social
En la dimensión social se han identificado tres categorías de análisis por su injerencia en los mecanismos relacionales de los sujetos con su contexto; estos son la familia, la comunidad y la sociedad. Estos articulan y ayudan a articular un proceso identitario entre el individuo y su contexto próximo, en cualquier etapa de la vida.
Ciertamente, la tradición rescata a la familia como núcleo articulador de la sociedad, pero más allá de ello, es innegable que todo proceso social y cultural se genera desde los niveles de relacionamiento del sujeto con ésta, puesto que ninguna persona está desligada completamente de esta estructura, sea esta natural o artificial. En el modelo de análisis se procura identificar los elementos generadores de cultura de participación y convencía pacífica desde la categoría familia como elemento proximal más cercano e influyente en los sujetos, pero se conciben dos categorías complementarias como la Comunidad y la Sociedad como espacios de socialización que permiten entender la realidad y su dinámica. La articulación de esta dimensión se inicia desde la infancia con la familia, pero se mantiene a lo largo de la historia vital de los sujetos en los diversos contextos institucionalizados por los que atraviesa. Así la escuela y comunidad que promueven procesos de socialización mediante los cuales se incorporan normas y valores esenciales de participación colectiva y asociativa; y posteriormente la sociedad y, particularmente el Estado, promueven a través de procesos normativos, liderazgos, y la promoción de redes sociales, códigos simbólicos que le dan identidad y pertenencia, configurando las estructuras que construirán sus propias representaciones sociales respecto a la ciudadanía, participación, y cultura, lo que constituirán pautas para una cultura de participación y convivencia pacífica. Ya sea por omisión u acción, la forma en que cada elemento se acerca y relaciona con el sujeto incide e influye en la forma de manifestación y comportamiento resolutivo de éste.
Dimensión Comunicativa
Cuando se hace análisis de la cultura no puede faltar la inferencia de la dimensión comunicativa y mediática, particularmente cuando se hace respecto a la construcción de la cultura de participación y convivencia pacífica, fundamentalmente por el alto nivel de repercusión e interacción de los medios en la formación de las representaciones sociales respecto a la violencia y los conflictos. Por ello, no se puede dejar de lado esta dimensión cuando se analiza medios alternativos para la resolución de conflictos –MARC- comunitarios y juveniles, puesto que ayuda a identificar cómo, para qué y por qué se articulan estos en el discurso de los sujetos participativos.
Ésta se diferencia de la social, aunque se encuentra muy cercana y en ocasiones es considerada como una subdivisión. La dimensión comunicativa y los medios comunicativos formales o informales, respecto a los MARC y el sujeto, interactúan en la construcción de una cultura de participación y convivencia pacífica de éstos.
Los sujetos se construyen en la dinámica de interrelación, interacción e intervención a través de las diversas dimensionalidades cognitiva (construidas desde las subjetividades del sujeto con la sociedad y su contexto), social (desde las subjetividades del sujeto con grupalidades, asociaciones e institucionalidades), y comunicativa (a partir de las subjetividades de consumo y producción a través de medios formales e informales de producción cultural).
A diferencia de la dimensión cognitiva, esta dimensión alude a una relación macro del sujeto con lo social, y en el marco de esta hipótesis se hace referencia particularmente a los medios de comunicación masivos, los grupos de resistencia y presión.
Todos sentimos la necesidad de relacionarnos y comunicarnos con los demás, el hombre, es por naturaleza, un ser social, solo en casos extraños se acordona y vive en la soledad. Pero, no solo congeniamos con otras personas, porque nuestra propia naturaleza social, así no los requiere, sino porque también requerimos de la compañía y de los servicios que otros nos conceden.
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ResponderEliminarEl hombre no conoce al hombre; de ahí los conflictos que desgarran al mundo”
Amiel-Lapayre